Una nueva sintaxis arquitectónica

Manuel Carrerá Machado

 

El arquitecto cubano Manuel José Carrerá Machado proviene de una familia que se estableció en Cuba en la primera mitad del siglo XIX, procedente de la Ciudad de Santa Ana de Coro, en Venezuela. Algunos de sus antepasados más directos estuvieron vinculados al mundo de la construcción, y él y sus tres hermanos fueron todos arquitectos.

Su bisabuelo, Rafael Carrerá Heredia, fue ingeniero de la Universidad Central de Madrid y director general de los Ferrocarriles de Cárdenas a Júcaro, en Cuba.

El personaje central del libro Carrerá. La vanguardia modernista en el Caribe (1909-1981), nació en La Habana el 9 de septiembre de 1909 y fue el mayor de cuatro hermanos. Es hijo de Raúl Carrerá Delgado y Edelmira Machado. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Manuel José (arquitecto); Rafael (ingeniero), Raúl (arquitecto) y Gastón (ingeniero).

Carrerá provenía de familias de alto rango económico, político y social. Hizo sus estudios de secundaria entre 1920-1927 en el colegio de Belén, de la influyente comunidad de los jesuitas, el mismo colegio donde años más tarde se graduarían Fidel y Raúl Castro Ruz.

Siguiendo la tradición familiar ligada a la construcción, adelantó estudios universitarios en la Escuela de Ingenieros y Arquitectos, adjunta a la Universidad de La Habana. Viaja a Nueva York a continuar los estudios de arquitectura en la Universidad de Columbia, y se instala en los dormitorios del campus, pasillo de Livingston, en 1931-32 y 1933-34, y John Jay Hall, en 1932-33, Nueva York. Cuando llega, la facultad comenzaba a experimentar un cambio radical en la enseñanza, en razón a que el arquitecto William A. Boring, con el apoyo del profesor y también arquitecto Joseph Hudnut, amplió el plan de estudios a las corrientes modernistas, y se incorporaron estudios en planificación urbana. Este último, en 1936, sería nombrado decano de la Harvard Graduate School of Design, y traería a enseñar a Harvard a los arquitectos modernistas Walter Gropius, alemán, y al húngaro Marcel Breuer –quienes venían exilados de la Alemania nazi–, con lo que los Estados Unidos recibiría un gran impulso para modernizar su arquitectura.

En ese ambiente de cambio y de actitud abierta a los modernismos en arquitectura, Manuel Carrerá asimilaría los nuevos paradigmas de diseño que circulaban por el mundo occidental. Entre los profesores y conferencistas, en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Columbia estaba el arquitecto Harvey Wiley Corbett (1873-1954), cuya empresa fue una de las tres que diseñaron el Rockefeller Center, en Nueva York.

Esos conceptos llegaban de forma directa a los oídos del joven arquitecto cubano, como también las enseñanza de su profesor de Historia y Teoría de la Arquitectura Talbot Hamlin (1889 – 1956), quien llamaba la atención a sus estudiantes sobre Frank Lloyd Wright, Le Corbusier, y la arquitectura de vanguardia rusa.

Carrerá Machado se halló entonces en el centro del remolino de las ideas de los modernistas, los protorracionalistas y las artes decorativas que se abrían camino, codo a codo, buscando una nueva sintaxis arquitectónica.

Recibió su título de Bachelor of Architecture de la Universidad de Columbia, el 5 de junio de 1934, a la edad de 25 años, con la tesis de grado titulada “El diseño de una estación Meteorológica del Caribe en la Isla del Gran Caimán”.

El maestro Carrerá, como le decían sus alumnos en la universidad y sus colegas, murió en Barranquilla el 6 de noviembre de 1981.

Colegio Belén, de los jesuitas, en Cuba, donde Carrerá Machado hizo estudios de secundaria entre 1920 y 1927. Años más tarde se graduarían allí Fidel y Raúl Castro.

Vista aérea del Jardín Águila, concebido por Carrerá como un conjunto conformado por el edificio principal con terrazas, fuentes y jardines, que creaban una estampa idealizada del Caribe tropical.

FUENTE: EL HERALDO